Paola Sofía Kuri Rodríguez, Itzel Sigala Regalado
Comisión de análisis,Asamblea Estudiantil de Biología, Facultad de Ciencias, UNAM
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Canal de Río Churubusco, 1775-2, Col. Paseos de Churubusco, Del. Iztapalapa, C.P. 09030, México, D.F.
Propuesta de distribución temporal de las materias para un nuevo plan de estudios de Biología
Ponencia individual
Nosotros somos una comisión que se desprende de la Asamblea Estudiantil de Biología. Antes de comenzar queremos expresar la inconformidad de dicha Asamblea por la falta de difusión del Congreso y las fechas de su realización. Creemos que esto refleja una falta de consideración e interés en la participación estudiantil. Prueba de esto es que las únicas ponencias de estudiantes son las presentadas por integrantes de la Asamblea.
En esta ponencia hablaremos acerca de la estructuración de los horarios y las problemáticas que se derivan de ello, además de proponer algunas soluciones.
El problema de la irregularidad de los alumnos, las fallas en el sistema de inscripción y la extensión del tiempo en que se debe finalizar la carrera, tienen un mismo origen: la falta de grupos. Entre los argumentos que se han dado para justificar que no se cubre la demanda, están tanto la falta de profesores como la de espacio físico, entre muchas otras limitantes. En esta ponencia se mostrará que de estructurarse correcta y eficientemente el esqueleto de horarios, el espacio dejaría de ser una limitante.
Algo que nos parece importante resaltar de principio, es que en toda esta discusión, la participación y opinión estudiantil debe ser base para las decisiones y acciones que se tomen. Esto porque en la Facultad, la prioridad debe ser la docencia, por lo tanto es obligación de dicha Institución asegurar al alumnado todas las condiciones necesarias para que pueda ingresar, cursar y finalizar sus estudios exitosamente, sin trabas y brindándole la calidad por la cual se ha reconocido a nuestra Universidad.
Es por esto que, previo a la elaboración de una ponencia con base en la opinión de sólo algunos estudiantes, se realizó una encuesta durante el semestre que está finalizando en la que participaron 719 estudiantes de biología de todos los semestres. La encuesta incluía preguntas de diversos ámbitos, incluyendo preguntas del tema de los horarios.
Las primeras dos tenían que ver con cómo se distribuyen las horas de la materia, resultando que el 43% (346 alumnos) opina que para tener una clase teórica completa se requieren dos horas y el 37% (294) de hora y media. Además, el 57% (391) concuerda en que resulta mejor para el ensamblaje de los horarios tener seis horas por materia a la semana.
Con base en estas respuestas hemos elaborado tres propuestas para optimizar los espacios:
- Horarios en espejo
- Horarios en bloques de materias
- Horarios con laboratorios agrupados
Antes de explicar cada una, es importante recordar que existen materias con 5, 6 y 8 horas semanales. Anteriormente se tenían “bloques” o “intervalos” (para no confundir) de horarios, es decir, una materia con 6 horas en general se impartía en 3 horas, 2 días a la semana y la mayoría iniciaban y concluían a la misma hora, por lo cual un alumno podía permutar grupos al ser rechazado de alguno, sin que esto afectara su siguiente materia ni hubiera traslapes. Al realizarse el cambio de horarios a dos días de teoría de hora y media y un día de tres horas para la parte práctica, lo que se hizo es, en vez de respetar este esquema, acomodar inicios de clases cada media o una hora. Esto parecía que daría diversidad a los horarios, pero lo que provocó fue que a los estudiantes se les encimaran grupos por media hora, o les quedaran huecos muy grandes en sus horarios.
Para tratar esta cuestión se proponen los horarios en espejo. Se plantea acomodar los grupos de forma que, por ejemplo, un grupo de materias comenzara el laboratorio de 7 a 10, y al mismo tiempo, se impartieran dos clases teóricas, una de 7:00 a 8:30 y la segunda de 8:30 a 10, de forma que un estudiante pudiera meter, en caso de no quedarse en su primera opción, otra materia que le ensamblaría bien en el horario, generando a lo mucho un hueco de tan sólo hora y media. La propuesta contempla que no necesariamente todos los grupos de todas las materias inicien a la misma hora, ya que podría haber otro grupo grande de materias que sean de 8 a 11, aunque sería ideal que las del mismo semestre quedaran dentro de un mismo intervalo, pues esto ayudaría a que un estudiante pudiera meter las materias que le corresponden a su semestre. Este sistema se ha implementado en otras Facultades e incluso aquí en Física, donde también tienen la limitante del espacio en los laboratorios, sólo que en esos casos hacen un grupo grande de teoría que parten en dos laboratorios.
La segunda propuesta, de horarios en bloques de materias, retoma un poco el esquema de horarios de Matemáticas. En éste a una misma hora, se ofrecen una gran cantidad de grupos de la misma materia. Esta propuesta tiene su base en la anterior, sólo que aquí en vez de que sean dos o tres materias, se plantea que haya al menos 3 grupos de la misma materia impartiéndose simultáneamente en el mismo bloque de horarios. Esto añade una enorme ventaja, ya que permite que el alumno escoja al profesor que desee, pues el horario no sería ya una variable (actualmente, el horario juega un papel incluso más importante que el profesor en la elección de los grupos). Una ventaja más de este sistema, es sobre todo pensando en que hay horarios muy buscados, tanto entre alumnos como profesores, aunque se tiene claro que este esquema tendría que repetirse en un horario matutino y uno vespertino.
Finalmente la tercera propuesta sería que los horarios permanecieran como se encuentran actualmente, pero optimizando el uso de los laboratorios, ya que al estar asignados por materias, pueden permanecer sin grupo varias horas al día. Entendiendo que el material que se requiere para cada materia es muy diferente, la propuesta consiste en no tener laboratorios por materia sino agruparlos más bien en aquéllas que requieren cierto tipo de reactivos o material biológico, como las materias de biología molecular o las de biología comparada, respectivamente. Dicha agrupación implicaría la unificación de los temarios prácticos de las materias más relacionadas. Nosotros estamos conscientes de que esto en realidad es sólo una solución parcial y no una propuesta global, pero podría complementar cualquiera de las dos propuestas anteriores para hacerlas más eficientes.
Un argumento que se ha utilizado comúnmente para no modificar algunos horarios es que existen profesores que siempre han dado clases en determinado horario y por tanto es difícil moverlos. Tenemos que ser sensibles a lo que conviene a la mayoría, creemos que es posible convencer a profesores que estén en esa situación siempre y cuando sea con buenos argumentos y no por una decisión unilateral.
Otras dos preguntas que se realizaron están relacionadas al intervalo de horario de clases ideal. El 50% de los estudiantes eligió un horario matutino (entre 7am y 3pm) y el 42% mixto (entre 11pm y 6 pm), prefiriendo sólo el 8% de los estudiantes el horario vespertino. Esto evidencia un problema claro, ya que lo más sencillo sería poder repartir a los estudiantes a la mitad en un horario matutino y la mitad en vespertino. Se ha visto una marcada tendencia a que los grupos vespertinos sean más reducidos lleguen a cerrarse por falta de alumnos. Aunado a esto se preguntó acerca de las clases sabatinas, resultando que a un 72% (492) de los estudiantes no le acomodan estos horarios.
Otro aspecto que llama la atención es cómo a pesar de que hay horarios muy saturados y solicitados, podemos encontrar una gran cantidad de salones vacíos a partir de la tercera semana.
Dos preguntas más que se realizaron giraron en torno al tiempo efectivo que debería durar un “semestre”. El 57% (399) de los estudiantes opinaron que debía ser de 5 meses, mientras que la duración total de la carrera debería ser de 9 (30%) y 10 (51%, 351 alumnos) semestres. Esto evidencia que el estudiantado prefiere tener un mes más de escuela para poder terminar los temarios de todas las materias. Además muestra que se prefiere tener desde un principio establecido un tiempo de 5 años de carrera.
Ahora, regresando al problema que hemos detectado de fondo, otra cosa importante a considerar es el cupo de cada grupo, en muchos casos el espacio de los laboratorios permite un cupo de 30 o hasta 32 alumnos, sin embargo éste llega a ser de tan sólo 20 o 25 como en el caso de los grupos de Biología de Hongos. Aumentar al menos 5 lugares por grupo, multiplicado eso por los 8 a 20 grupos que se abren (dependiendo el semestre) nos dan de 40 a 100 lugares más.
Una cuestión que ha sido muy comentada entre los estudiantes es el método de inscripción a través de Internet, por lo tanto se preguntó a los alumnos si estaban o no satisfechos con dicho método. El 46% (314) de los alumnos respondió afirmativamente mientras que el 54% (365) respondió que no está satisfecho. Al preguntárseles porqué se obtuvo que las dos razones más mencionadas fueron problemas que se presentarían incluso de ser la inscripción mediante tira de materias y que han sido discutidas en el presente trabajo previamente: la insuficiencia de grupos (34%) y el mal diseño de los esqueletos de horarios (32%).
Los invitamos a que no se desligue esta discusión del resto de los temas sobre el plan de estudios, pues consideramos que ambas cosas van de mano. Además asuntos como el diseño de los salones, horarios y distribución de los espacios deben ser planeadas conjuntamente, de otra forma podría pasar nuevamente lo que ocurre con el edificio Tlahuizcalpan. Algo que nos parece grave es cómo fueron sustituidas grandes y eficientes aulas-laboratorio ubicadas en los edificios A y B de Biología adaptadas para cómodamente tener cualquier tipo de clase, por mini-salones, en los cuales es común ver gente parada o en el suelo. De igual forma los laboratorios del Tlahuizcalpan son más adecuados para un laboratorio de investigación que de docencia, ya que las gavetas impiden la vista al pizarrón, los bancos son incómodos y es casi imposible soportar una hora de clase teórica. Incluso en el mismo edificio, hay salones donde a través del hueco donde pasan las tuberías se puede escuchar la clase del salón contiguo.
Es un hecho que la estructuración de los horarios conlleva un gran trabajo y no es cosa fácil pues hay muchos elementos que considerar, por lo que es posible que no haya una solución única que cree el sistema perfecto. Sin embargo, se pueden tomar medidas que permitan un aprovechamiento máximo de los recursos de los que dispone la facultad. Se pide, por lo tanto analizar soluciones a corto y largo plazo que optimicen la estructuración de horarios.